
“La relación de pareja y familia”
1.- Por que el ser humano tiene entre sus metas el casarse.
Entre muchas razones, quizá la más importante por la que el ser humano busca casarse es, el deseo de relacionarse sexualmente. No es el instinto gregario porque finalmente hombre y mujer tienen una familia con quien compartir sus mejores momentos, tienen amigos, tienen compañeros de trabajo, en ocasiones son lideres natos en los grupos sociales que frecuentan, si tienen una determinada posición social pueden tener hasta personas de su confianza que les hacen compañía. Por eso yo creo que es el atractivo sexuales el punto más importante de esta unión. Los sentimientos, los proyectos, las coincidencias de maneras de ser y pensar, el deseo de formar un hogar, el deseo de compartir con alguien una misma meta, han sido rebasadas por el impulso y el deseo carnal. Esto ha traído como consecuencia muchas actitudes que lastiman pronto la relación. Tan pronto como pasa la curiosidad y la pasión desenfrenada. Al matrimonio y más que a eso a la unión del hombre y la mujer, se le tiene como tablita de salvación, ¡Qué mejor salida que casarme! Así termino con los problemas de la casa paterna y me voy a disfrutar del amor de mi pareja, sin pensar que me llevo los problemas de la casa paterna para sumarlos a los que habrán de llegar, una vez pasada la luna de miel, (si es que así pueda llamársele).
Yo podría explicar cada una de las razones por las que el hombre decide vivir en pareja, pero basta solo enlistarlas:
1.- Por satisfacción sexual o pasión sin frenos.
2.- Por zafarme de los problemas que vivo en casa.
3.- Por imitación al fin (todo mundo se casa).
4.- Por demostrar a los y las demás de lo que soy capaz.
5.- Por que ya me estoy quedando. Este es el último vagón.
6.- Porque es un hombre de billetes.
7.- Por quitárselo a mí mejor amiga, porque ya me comí la torta antes del recreo.
8.- Por, por, por……por.
Pero difícilmente encontramos que haya sido por amor, aunque todas y todos si les preguntamos dirán ¡Porque lo amo y deseo formar un hogar con el! ¡Porque es el amor de mi vida! ¡Porque compartimos muchas cosas en común! ¡Crazo error! Etc., etc., etc.
¡Por que sin él no soy nadie! ¡Porque porque! Nada más falso cuando perfectamente la sociedad se da cuenta de cuál es la verdadera razón de aquel matrimonio, porque además nuestros padres, preocupados por nuestro futuro bien que intuyen que dicho matrimonio no va a funcionar, pero yo digo ¡Me caso, porque me caso!
Pero la verdad de lo que pasa y de lo que puede pasar es mi gran responsabilidad cuando me caso con la primera que me encuentro, me caso por zafarme de mis broncas, me caso porque el es un hombre muy trabajador y pronto se irá a Estados Unidos y luego mandará por mi (Y te quedas esperando, y lo peor como escopeta), me caso por que los 3 meses que tenemos de novios son más que suficientes para conocernos (Vil mentira) lo cierto es que ni toda la vida es suficiente para que la pareja se conozca y si no que nos lo pregunten a nosotros. Primero jarrito nuevo donde te pondré y después, pinche chacape a donde te aventaré.
¡Si o no!
Desgraciadamente en un gran número de casos, los matrimonios, lo tienen todo menos amor, y ¿Eso con que se come? Yo que me casé muy enamorado hoy te digo, el amor se acaba y yo digo no puede acabarse lo que nunca existió. Porque el amor es y perdura a pesar de los pesares, es y perdura a pesar de que todos quieran destruirlo.
ANÉCDOTA ¡Tú también eres mi amor!
Hubo una vez una pareja de esposos que como todas las parejas decían ser felices.
En cierto modo lo eran, porque casi nunca discutían, habían entendido muy bien que para que haya un problema se requiere por lo menos 2 personas y también que para que el conflicto se resuelva, basta con la buena voluntad de uno de los dos. Así vivían solo que él normalmente todos los días al despertar la abrasaba y la besaba diciéndole ¡Tu eres mi amor! Y ella se dejaba abrazar pero nunca le devolvía el cumplido de decirle ¡Tú también eres mi amor! Y él que quería saber a través de esas palabras, que ella también lo amaba, sufría mucho y llegaba incluso a sentirse muy triste por ello. Así vivieron muchos años, ella deseaba hacerlo pero las palabras no salían y él deseaba hacerlo, pero las palabras no salían y él un día le dijo a ella, el día que tú me digas que yo también soy tu amor, seré el hombre más feliz del mundo, aunque sea lo último que escuche antes de morir.
Un día inesperadamente él enfermo víctima de un paro respiratorio, que le afectó tanto que lo dejó en estado de coma y prácticamente al borde de la muerte. Ella entonces comprendió lo que él valía y se lamentaba diciéndole que ella también lo amaba. En eso llegó el día en que los propios médicos le dijeron ¡Su esposo está a unos cuantos minutos de morir, aun es posible, que le escuche, háblele, pídale perdón, dígale algo! Ella incluso se inclino frente a su esposo moribundo. Y le dijo ¡Viejito lindo no te mueras! ¿Me vas a dejar solita en el mundo? ¡Tú sabes que te quiero! ¡Tú sabes que eres mi amor! Él inesperadamente abrió los ojos y con voz entrecortada, apretándole la mano le contesto, ¡Tú también eres mi amor! Y diciendo esto último, cerró los ojos para siempre. Con un semblante que reflejaba mucha paz y felicidad.
Los sentimientos del amor han de expresarse y manifestarse en vida. ¡En lugar de llenar de flores los panteones, llenémos de amor los corazones!
1.- Por que el ser humano tiene entre sus metas el casarse.
Entre muchas razones, quizá la más importante por la que el ser humano busca casarse es, el deseo de relacionarse sexualmente. No es el instinto gregario porque finalmente hombre y mujer tienen una familia con quien compartir sus mejores momentos, tienen amigos, tienen compañeros de trabajo, en ocasiones son lideres natos en los grupos sociales que frecuentan, si tienen una determinada posición social pueden tener hasta personas de su confianza que les hacen compañía. Por eso yo creo que es el atractivo sexuales el punto más importante de esta unión. Los sentimientos, los proyectos, las coincidencias de maneras de ser y pensar, el deseo de formar un hogar, el deseo de compartir con alguien una misma meta, han sido rebasadas por el impulso y el deseo carnal. Esto ha traído como consecuencia muchas actitudes que lastiman pronto la relación. Tan pronto como pasa la curiosidad y la pasión desenfrenada. Al matrimonio y más que a eso a la unión del hombre y la mujer, se le tiene como tablita de salvación, ¡Qué mejor salida que casarme! Así termino con los problemas de la casa paterna y me voy a disfrutar del amor de mi pareja, sin pensar que me llevo los problemas de la casa paterna para sumarlos a los que habrán de llegar, una vez pasada la luna de miel, (si es que así pueda llamársele).
Yo podría explicar cada una de las razones por las que el hombre decide vivir en pareja, pero basta solo enlistarlas:
1.- Por satisfacción sexual o pasión sin frenos.
2.- Por zafarme de los problemas que vivo en casa.
3.- Por imitación al fin (todo mundo se casa).
4.- Por demostrar a los y las demás de lo que soy capaz.
5.- Por que ya me estoy quedando. Este es el último vagón.
6.- Porque es un hombre de billetes.
7.- Por quitárselo a mí mejor amiga, porque ya me comí la torta antes del recreo.
8.- Por, por, por……por.
Pero difícilmente encontramos que haya sido por amor, aunque todas y todos si les preguntamos dirán ¡Porque lo amo y deseo formar un hogar con el! ¡Porque es el amor de mi vida! ¡Porque compartimos muchas cosas en común! ¡Crazo error! Etc., etc., etc.
¡Por que sin él no soy nadie! ¡Porque porque! Nada más falso cuando perfectamente la sociedad se da cuenta de cuál es la verdadera razón de aquel matrimonio, porque además nuestros padres, preocupados por nuestro futuro bien que intuyen que dicho matrimonio no va a funcionar, pero yo digo ¡Me caso, porque me caso!
Pero la verdad de lo que pasa y de lo que puede pasar es mi gran responsabilidad cuando me caso con la primera que me encuentro, me caso por zafarme de mis broncas, me caso porque el es un hombre muy trabajador y pronto se irá a Estados Unidos y luego mandará por mi (Y te quedas esperando, y lo peor como escopeta), me caso por que los 3 meses que tenemos de novios son más que suficientes para conocernos (Vil mentira) lo cierto es que ni toda la vida es suficiente para que la pareja se conozca y si no que nos lo pregunten a nosotros. Primero jarrito nuevo donde te pondré y después, pinche chacape a donde te aventaré.
¡Si o no!
Desgraciadamente en un gran número de casos, los matrimonios, lo tienen todo menos amor, y ¿Eso con que se come? Yo que me casé muy enamorado hoy te digo, el amor se acaba y yo digo no puede acabarse lo que nunca existió. Porque el amor es y perdura a pesar de los pesares, es y perdura a pesar de que todos quieran destruirlo.
ANÉCDOTA ¡Tú también eres mi amor!
Hubo una vez una pareja de esposos que como todas las parejas decían ser felices.
En cierto modo lo eran, porque casi nunca discutían, habían entendido muy bien que para que haya un problema se requiere por lo menos 2 personas y también que para que el conflicto se resuelva, basta con la buena voluntad de uno de los dos. Así vivían solo que él normalmente todos los días al despertar la abrasaba y la besaba diciéndole ¡Tu eres mi amor! Y ella se dejaba abrazar pero nunca le devolvía el cumplido de decirle ¡Tú también eres mi amor! Y él que quería saber a través de esas palabras, que ella también lo amaba, sufría mucho y llegaba incluso a sentirse muy triste por ello. Así vivieron muchos años, ella deseaba hacerlo pero las palabras no salían y él deseaba hacerlo, pero las palabras no salían y él un día le dijo a ella, el día que tú me digas que yo también soy tu amor, seré el hombre más feliz del mundo, aunque sea lo último que escuche antes de morir.
Un día inesperadamente él enfermo víctima de un paro respiratorio, que le afectó tanto que lo dejó en estado de coma y prácticamente al borde de la muerte. Ella entonces comprendió lo que él valía y se lamentaba diciéndole que ella también lo amaba. En eso llegó el día en que los propios médicos le dijeron ¡Su esposo está a unos cuantos minutos de morir, aun es posible, que le escuche, háblele, pídale perdón, dígale algo! Ella incluso se inclino frente a su esposo moribundo. Y le dijo ¡Viejito lindo no te mueras! ¿Me vas a dejar solita en el mundo? ¡Tú sabes que te quiero! ¡Tú sabes que eres mi amor! Él inesperadamente abrió los ojos y con voz entrecortada, apretándole la mano le contesto, ¡Tú también eres mi amor! Y diciendo esto último, cerró los ojos para siempre. Con un semblante que reflejaba mucha paz y felicidad.
Los sentimientos del amor han de expresarse y manifestarse en vida. ¡En lugar de llenar de flores los panteones, llenémos de amor los corazones!
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